Buenas a todos. Ayer, después de una semanita de juego a ratos sueltos terminé "
The Abbey". Qué decir, después de leer en varios sitios que esta aventura era la panacea y la bomba cotonga, psché, qué queréis que os diga, a mí me ha parecido un juego bastante flojito. Quizá sería demasiado decir flojo, pero sí que es cierto que me he llevado una decepción conforme a las expectativas que tenía de él.
En general, lo que menos me ha gustado ha sido tener ante mis manos un "El nombre de la rosa 2". Que sí, cambiemos un personaje de aquí, otro de allá, un crimen por aquí, blablabla. Y ahí se acaban las diferencias: el resto es un calco de la estructura narrativa ideada por Umberto Eco; un sabio monje que, acompañado por su novicio, va a una abadía remota a investigar misteriosos crímenes acaecidos y que se ve interrumpido por la llegada de la Inquisición, con la que ha tenido sus rifirrafes. En serio, pensaba que iba a ser algo diferente, algo que no me crease esa sensación constante de
déjà vu, pero me equivocaba. En ese sentido me he aburrido bastante.
Los personajes en general me producían empatía y sentía que podían transmitir algo, para bien o para mal, una cosa que valoro mucho en cualquier obra, bien sea cine, literatura o videojuegos. También me ha pasado que, contrariamente a la opinión general, el tal Bruno a mí me ha caído bien

; su función de niño repelente está bordada y creo que esa es su función principal, que el espectador piense "¡qué niño más subnormal!" y tenga ganas de meterle dos tortas virtuales. Lo mismo me pasaba con Óscar de Syberia, que de lo tonto y "tocahuevos" que era, nada más por eso sentía complicidad hacia él.
En relación a los apartados técnicos, mmmmmmm, siento una opinión dividida, con aspectos muy, muy buenos pero otros bastante turbios. Por ejemplo, me parece que la banda sonora y la dirección de doblaje es excelente, en mayúsculas. La entonación justa, la interpretación necesaria y voces muy bien adecuadas a los caracteres -aunque yo siempre que escuche a Ramón Langa vea a Bruce Willis-, algo que echaba en falta desde hace tiempo. Sin embargo, la grabación es bastante deficiente, sin estar regulada a un mismo volumen, con lo cual hace un efecto muy feo escuchar una conversación con un personaje hablando más bajo y apagado que el otro. Feo, feo, cuando al momento recobra el tono normal. En cuanto a gráficos, los fondos dibujados son maravillos, pero los personajes me parecen en cierta forma grotescos, rígidos y algo anticuados. Casi me da algo cuando mi hermana me dijo que Leonardo parecía Krusty, de los Simpson

. Animaciones muy escasitas y el odiado efecto de levitación, muy mal integrado. Lo que más me ha gustado de todo han sido los efectos de luces y sombras, muy bien logrados.
Y, finalmente, puzzles y desarrollo de la aventura. Resumiré bastante: dificultad simplona, puzzles obvios, demasiada suposición de las cosas que entiende el jugador y poco gancho. Nada te reconcome ni te incita a seguir investigando, seguir descubriendo, no existe ese gusanillo que te hace coger el juego para ver qué va a pasar a continuación. Nada. Aun con todo, me gusta el rumbo que toma le juego al final pero creo que se deja cabos sueltos por muchos sitios. Nada, nada, que para mí no es nada del otro mundo.
Por todo eso, le voy a cascar...
The Abbey (La abadía): 67
Avisaré de mis próximos pasos.