No hace más que pocos meses la francesa Microïds fue noticia debido a la venta de su subsección Microïds Canadá a Ubisoft. Se nos aseguró en ese mismo momento, que los proyectos en los que Microïds estaba trabajando -Still Life entre ellos- no se verían alterados, y a parte de los retrasos pertinentes a los que vivimos acostumbrados, se ha cumplido lo prometido.
Still Life nos llega desde una empresa claramente marcada por los juegos de Benoît Sokal -Syberia y Syberia 2, por si sois de otro planeta- que, ante sus grandes cualidades gráficas, sonoras y/o argumentales compiten esos famosos "paseítos", la simplicidad de los puzzles a resolver, y algún que otro detalle que ha hecho a más de uno tirarse bien de los pelos.
El equipo de Microïds, exento esta vez de su figura autóctona, ha intentado plantar cara a los grandes problemas que presentaban sus juegos anteriores manteniendo siempre la calidad en lo que ya son expertos.
Radiobuzz nos trae un análisis repleto de detalles analizando punto por punto cada caracacterística del título. ¿Micröids aprende de los errores€ Leed y sabréis, amigos, leed. |