Yo jugué al The Moment of Silence.
Y lamento ser el único que piensa que no es tan genial como se la pinta. Miremos por ejemplo el comienzo. Los puzzles se resuelven más que nada usando el mensajero, pero claro que al comienzo uno no sabe esto

. Así que llamamos el ascensor, y esperamos a que suba los 23 pisos. Una vez que bajamos, nos encontramos con un escenario inmenso, en donde nuestro personaje mide 2 píxeles, y debemos esperar a que camine hasta el otro extremo mientras miramos al vacío.
Un poco más adelante, el personaje comienza a insistir conque tiene que ir a su trabajo. Entonces ni bien podamos transportarnos, iremos hacia allí antes que a otro lugar.
En ese lugar, una de las cosas con que nos encontraremos, será un puzzle bastante largo e incoherente en el que tenemos que tomar control de una máquina que ni siquiera sabemos para qué sirve. Una vez que lo logramos, la usamos y nos quedamos preguntándonos "para qué hice esto?".
Que la historia está bien narrada? Sí, pero desafortunadamente todo el resto de cosas falla. Las cámaras son HORRIBLES. Las caminatas son tremendamente largas y agotadoras, porque son muchos los casos en donde caminaremos por escenarios gigantes y tendremos que esperar a que termine. Además de que tendremos que esperar a que el ascensor suba todos los pisos, a que el prota se suba al taxi, a esto, a lo otro. Todo se trata de esperar. Los modelos de los personajes me parecieron bastante feos. La música no es mala, pero en muchos casos brilla por su ausencia. Los puzzles me parecieron bastante malos, especialmente porque para hacer una pequeña acción, hay que hacer veinte pasos antes, y no siempre es muy obvio qué tenemos que hacer. De hecho diría que mayormente es bastante incoherente. Con respecto a las conversaciones, evidentemente lejos quedaron los juegos de Lucas, en donde una conversación era rápida, nos daba pistas, y encima nos hacía reír. Aquí son extremadamente largas, y por lo tanto se da muchísima información que ni nos sirve ni nos interesa. Y hay que agradecer si los personajes están cerca de la cámara así por lo menos podemos verlos cómo se mueven, porque sino tendremos que mirar a la nada durante todos los minutos que dure la conversación. Y la historia, si bien está bien narrada, no es nada del otro mundo, especialmente porque es una de estas historias en donde ya sabemos cómo va a terminar, y de ahí en más no hay ninguna sorpresa.
En resumen, le doy un 60.